lunes, 13 de julio de 2026

Un Cerebro en Otro Idioma

Nací en un mundo de voces ligeras,
donde todos sabían seguir las maneras.
Yo llegué sin mapa, sin traducción,
con un universo latiendo en el corazón.

Hablan un idioma que nunca aprendí,
sonríen, se entienden... ¿y qué hay de mí?
Descifro sus gestos como un extranjero,
perdido en un puerto sin ver el sendero.

Mientras ellos bailan al mismo compás,
yo cuento los pasos, no puedo ir más.
El ruido me rompe, la luz me devora,
y el tiempo se estira, me atrapa, me ahoga.

Desde el primer día pulsé "comenzar",
pero alguien olvidó la opción de bajar.
Este videojuego llamado vivir
vino en modo difícil para mí.

Siempre perdida, buscando la entrada,
con miedo en el pecho y el alma cansada.
Aterrada del mundo, de cada mirada,
de no comprender una risa ensayada.

¿Por qué lo que dicen jamás es completo?
¿Por qué cada frase es un viejo secreto?
Si hablan en claves que no sé leer,
¿cómo esperan luego que logre entender?

Me dicen: "Relájate, todo irá bien",
sin ver la tormenta que cargo también.
No saben que un gesto, un cambio, un sonido,
puede hacer pedazos mi frágil equilibrio.

He aprendido a actuar para no incomodar,
a copiar sonrisas, a no preguntar.
Construí una máscara sobre el dolor,
tan bien decorada que engaña al color.

Pero al caer la noche, sin público alrededor,
se agrieta el disfraz y habla el temor.
Porque nadie ha visto la guerra callada
que libra mi mente cuando está agotada.

No soy un error ni un rompecabezas,
solo miro el mundo desde otras piezas.
Y aunque este idioma jamás comprendí,
también merecía que hablaran de mí.

Si un día me pierdo en mi inmensidad,
no confundas silencio con frialdad.
Es solo que vivo buscando la puerta
de un mundo que nunca encontró mi respuesta.

Y aun si este juego no deja guardar,
seguiré intentando volver a empezar.
Con el miedo conmigo, sin dejar de existir,
aprendiendo, a mi modo, el difícil arte de vivir.



Para la chica que pasó años preguntándose qué había de malo en ella: Nunca hubo nada malo contigo. Solo eras neurodivergente en un mundo que nunca te enseñó que también existían personas como tú.

lunes, 4 de agosto de 2025

BOOKLOVER

 A los libros que me han salvado

En un mundo extraño, de voces vacías,
donde a veces no entiendo ni el alma que mira,
llegaron ustedes, páginas abiertas,
con tinta de estrellas y deseos.

No sé de la gente, su lógica escapa,
me pierdo en sus gestos, su prisa, su mapa.
Pero ahí están ustedes, calmos, sinceros,
susurrando verdades en silencios enteros.

Cada hoja es refugio, cada historia, un hogar,
un faro encendido cuando no quiero hablar.
Me enseñaron del mundo con otros colores,
me curaron con letras, me cantaron amores.

Fueron familia, fueron luna, fueron sol en mi pecho,
fueron puentes tendidos sobre mi propio despecho.
Y cuando el ruido afuera quiso romper mi latido,
ustedes, mis libros, se quedaron conmigo.

Gracias por enseñarme que hay mundos posibles,
que hay héroes y dudas, que hay sueños visibles.
Gracias por ser abrigo en mi invierno callado,
por no juzgar nunca, por haberme escuchado.

Los amo, papel vivo, susurro que abriga,
compañía constante, consuelo que no se obliga.
Porque entre tantas cosas que no puedo entender,
ustedes me enseñaron que también puedo creer.  




Para la chica que nunca pudo encajar pero encontró amor, compañía y tesoro en los libros...